jueves 21 de enero de 2010

Gero

sábado 9 de enero de 2010

Picaflor

sábado 12 de diciembre de 2009

Patricia


Cortometraje: "Mirame"

jueves 26 de noviembre de 2009

Florencia

viernes 20 de noviembre de 2009

Daniel, mi tío

lunes 28 de septiembre de 2009

A Santi, Marina y Verónica


Por tan hermoso viaje,
tan cálido recuerdo,
y tantas rutas.

lunes 21 de septiembre de 2009

En la Primavera, a la flor más bella

lunes 14 de septiembre de 2009

El derecho de soñar



"Vaya uno a saber cómo será el mundo más allá del año 2000. Tenemos una única certeza: si todavía estamos ahí, para entonces ya seremos gente del siglo pasado y, peor todavía, seremos gente del pasado milenio.

Sin embargo, aunque no podemos adivinar el mundo que será, bien podemos imaginar el que queremos que sea. El derecho de soñar no figura en los treinta derechos humanos que las Naciones Unidas proclamaron en 1948. Pero si no fuera por él, y por las aguas que da de beber, los demás derechos se morirían de sed.

Deliremos, pues, por un ratito. El mundo, que está patas arriba, se pondrá sobre sus pies...

En las calles, los automóviles serán pisados por los perros.

El aire estará limpio de los venenos de las máquinas, y no tendrá más contaminación que la que emana de los miedos humanos y de las humanas pasiones.

La gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el super-mercado, ni será mirada por el televisor.

El televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas.

La gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar.

En ningún país irán presos los muchachos que se nieguen
a hacer el servicio militar, sino los que quieran hacerlo.

Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo,
ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas.

Los cocineros no creerán que a las langostas les encanta
que las hiervan vivas.

Los historiadores no creerán que a los países les encanta
ser invadidos.

Los políticos no creerán que a los pobres les encanta
comer promesas.

El mundo ya no estará en guerra contra los pobres,
sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más
remedio que declararse en quiebra por siempre jamás.

Nadie morirá de hambre, porque nadie
morirá de indigestión.

Los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura,
porque no habrá niños de la calle.

Los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero,
porque no habrá niños ricos.

La educación no será el privilegio
de quienes puedan pagarla.

La policía no será la maldición
de quienes no puedan comprarla.

La justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir
separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda.

Una mujer, negra, será presidente de Brasil y otra mujer,
negra, será presidente de los Estados Unidos de América.
Una mujer india gobernará Guatemala y otra, Perú.

En Argentina, las locas de Plaza de Mayo serán
un ejemplo de salud mental,
porque ellas se negaron a olvidar
en los tiempos de la amnesia obligatoria.

La Santa Madre Iglesia corregirá algunas erratas de las piedras
de Moisés. El sexto mandamiento ordenará: "Festejarás el cuerpo".
El noveno, que desconfía del deseo, lo declarará sagrado.

La Iglesia también dictará un undécimo mandamiento,
que se le había olvidado al Señor:
"Amarás a la naturaleza, de la que formas parte".

Todos los penitentes serán celebrantes, y no habrá noche
que no sea vivida como si fuera la última,
ni día que no sea vivido como si fuera el primero."

Por Eduardo Galeano.


Para escucharlo:


Caricatura de Roberto Fontanarrosa



Fin.
¿Fin?

Inquietud


"Juan tiene 18 años, vive con Tamara, su pareja de la misma edad, y con su padre. Viven en el barrio San Blas (Vellavista), en una casa en muy mal estado: el piso es de tierra y está medio metro hundido en el terreno. El único techo que conocen tiene agujeros, y la lluvia les da pánico. Para el baño solo tienen un tacho.
El padre de Juan es discapacitado. Tiene problemas en los huesos y en los pulmones, por lo que se le dificulta mucho trabajar. Por el momonto, sub-viven con los 40 pesos por semana que les quedan después de juntar mucha basura para vender.
Tamara, por su parte, ya tiene una larga y complicada historia. Vivió en un hogar, y luego con un tío que abusaba de ella. Con apenas 18 años, conoció y se enamoró de Juan. Ahora estudia y sueña con ser policía."

Gentileza de Un Techo para mi País.


Todos tenemos días en que estamos cansados, días en que podemos tener menos ganas, y hasta otros en los cuales criticamos a más no poder nuestra vida y nuestra historia.
Hagamos un esfuerzo y pongámosnos al hombro al sol y a los dolores... por todos esos "Juanes" y todas esas "Tamaras" que necesitan una nueva oportunidad y un empujoncito para salir adelante.


En Argentina, más de 15 millones de personas viven en situación de extrema pobreza.
Y vos, ¿todavía pensás quedarte ahí?.






video

sábado 12 de septiembre de 2009

Historias de Barrio, familia Gamberini


"El día arranca muy temprano para la familia Gamberini de La Ilusión (Zárate), especialmente para Miriam que amanece a las seis de la mañana y prepara el desayuno para sus cuatro hijos que a las ocho tienen que estar en la escuela.
Mientras se levantan, Miriam los espera con unos mates calentitos porque sabe que van a tener que caminar quince cuadras hasta llegar a la escuela.
Salen los cuatro hermanos juntos, mientras los papás aprovechan para disfrutar los últimos mates de la mañana, antes de empezar con las tareas domésticas.
Aprovechando que los chicos se fueron a estudiar, Miriam comienza con el orden de la casa, lava los platos de la noche anterior, ordena la cama de todos y cocina para ella y su marido.
Así se les pasa la mañana, mientras esperan que sus hijos vuelvan alrededor de las trece horas, después de haber salido a las doce de la escuela. Tardan tanto tiempo en llegar porque primero almuerzan en el comedor; el ingreso familiar de $4 diarios no alcanza para alimentarlos.
Cuando los chicos vuelven a la casa, hacen su tarea lo más rápido posible y salen a jugar con sus amigos del barrio. La competencia se debate entre algún picadito o unas bolitas.
Al poco tiempo, la realidad recorta la tarde de esparcimiento y travesuras: tienen que salir a hacer changas para ganar el único ingreso de su familia.
Juan Carlos, el papá, no puede trabajar debido a su pésimo estado de salud. Miriam lo cuida mucho, y tampoco puede abandonar la casa durante el día.
"Yo no quiero recibir ningún plan", nos cuenta Miriam, "siempre te piden algo a cambio y no quiero deberle nada a nadie... prefiero que todo lo que tengamos sea fruto del trabajo, eso les enseño a mis hijos: a trabajar para ganarse la vida". Así funciona en la casa de Juan Carlos y Miriam, todos los chicos estudian y trabajan.
La familia Gamberini construyó con un Techo para mi País en Mayo del 2009, y están pagando rigurosamente con un plan de $5 por semana."

(Gentileza de Un Techo para mi País.)


¿Cuántos Juan Carlos, cuántas Miriams, y cuántos pequeños más hacen falta para despertar?.

Amor

jueves 10 de septiembre de 2009

Primer día

viernes 4 de septiembre de 2009

Los pasillos


jueves 3 de septiembre de 2009

La familia

lunes 31 de agosto de 2009

Adentro


domingo 30 de agosto de 2009

Adelante

viernes 28 de agosto de 2009

El Polaco

lunes 24 de agosto de 2009

Un caballo, y un perro


domingo 23 de agosto de 2009

El Barrio











"El ejemplo de esa entrega, que es también elección, que es también participación, nos habla un lenguaje olvidado pero que reconocemos. Nos sugiere que quizá no seamos más que intermediarios entre fuerzas que nos superan y un mundo que acepta y necesita nuestra colaboración. Que más allá de nosotros, de nuestra voluntad y conocimientos, existe una alianza entre las cosas, un pacto inalterable que es preciso secundar. Cada día trae su confusión, pero la meta es siempre la misma. Nuestra tarea es de rescate. Lo perdido, lo oculto es nuestro objetivo. Hay en nosotros una memoria que no proviene solamente del pasado. Ella nos indica el camino: poner orden en lo invisible. Las herramientas, los elementos de trabajo, igual que la pala y la zapa, están de este lado. Energía, lucidez y paciencia son nuestras cartas de triunfo. Pero también impaciencia, desorden, pasión. Y delicadeza, que es privilegio de la fuerza.
Si todo está en todo, entonces siempre hemos estado cerca de lo que buscamos. Cada día, cada hora, la realidad nos está repitiendo el mismo estribillo. No hay pistas falsas. En todas partes hay señales y conclusiones. Será necesario recorrer esos senderos para llegar a descubrir lo que en última instancia sabíamos desde el principio. Aquella luz y aquella sombra no son solamente las partes opuestas y complementarias de una misma esfera. Son también un espejo de nuestra condición. No nos queda más que confiar en que la tarea visible proyecte sus frutos en lo invisible. ¿Qué es el vino sino agua que contiene fuego? ¿Qué es el pan sino tierra que levitó?."

(Carta, Antonio Dal Masseto)

martes 11 de agosto de 2009

¿Libertad?



Libertad (definición según la Real Academia Española)

(Del lat. libertas, -ātis).

1. f. Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos.

2. f. Estado o condición de quien no es esclavo.

3. f. Estado de quien no está preso.

4. f. Falta de sujeción y subordinación. A los jóvenes los pierde la libertad.

5. f. Facultad que se disfruta en las naciones bien gobernadas de hacer y decir cuanto no se oponga a las leyes ni a las buenas costumbres.

6. f. Prerrogativa, privilegio, licencia. U. m. en pl.

7. f. Condición de las personas no obligadas por su estado al cumplimiento de ciertos deberes.

8. f. Contravención desenfrenada de las leyes y buenas costumbres.

9. f. Licencia u osada familiaridad. Me tomo la libertad de escribir esta carta. Eso es tomarse demasiada libertad. En pl., u. en sent. peyor.

10. f. Exención de etiquetas. En la corte hay más libertad en el trato; en los pueblos se pasea con libertad.

11. f. Desembarazo, franqueza. Para ser tan niña, se presenta con mucha libertad.

12. f. Facilidad, soltura, disposición natural para hacer algo con destreza.Algunos pintores tienen libertad de pincel. Ciertos grabadores tienen libertad de buril.


Yo creo que la libertad es algo mucho más profundo y más adentro.

domingo 9 de agosto de 2009

Día del Niño





Nada más dulce que sus miradas. Nada más tierno que sus sonrisas. Nada más inocente que sus almas. Nada más puro que sus corazones...

¡Y cuánto debemos a esos ángeles!


En este día, en todos los días, que los niños siempre sean felices, y jamás se olviden de volar junto a sus sueños.




miércoles 5 de agosto de 2009

Si existiera en el mundo, sonrisa alguna como la tuya

domingo 26 de julio de 2009

Pompón de amor



¿Cómo alguien puede seguir de largo como si nada hubiera pasado después de mirarte?, ¿cómo no se dan cuenta?, ¿cómo no se enamoran de tus ojos?, ¿cómo no te sienten?, no sienten... cómo no sienten...


martes 21 de julio de 2009

Un gatito blanco y un amor


lunes 20 de julio de 2009

Timidez

sábado 18 de julio de 2009

Una promesa

viernes 10 de julio de 2009

Sueños de vida




miércoles 8 de julio de 2009

Simple

domingo 5 de julio de 2009

Tu alegría

viernes 3 de julio de 2009

miércoles 1 de julio de 2009

domingo 28 de junio de 2009

Ternura

domingo 21 de junio de 2009

Tu sonrisa


martes 16 de junio de 2009

No poder decir que no

.

martes 9 de junio de 2009

Ojos

.

viernes 5 de junio de 2009

Los nenes

.

jueves 4 de junio de 2009

Dulzura

.

lunes 1 de junio de 2009

.

domingo 31 de mayo de 2009

Esperanza

.
La chiquita que me conquistó el alma con su sonrisa.

sábado 30 de mayo de 2009

Esperando

.





La Hoya, Malvinas Argentinas - Buenos Aires



martes 26 de mayo de 2009

LA HOYA

.

LA HOYA, Malvinas Argentinas (Buenos Aires)

El barrio tiene 20 años y se encuentra entre las calles Cangallo, Stephenson, Galileo Galiley y Lugones. A dos cuadras de ruta 197 y diez cuadras de la Panamericana.

Las tierras eran originalmente de Petroquímica Comodoro Rivadavia. Fueron tomadas por la gente del barrio y cedidas a la municipalidad a cambio de que se perdone su deuda. Una vez sucedido esto, los vecinos organizaron una asociación civil, dividieron el terreno en lotes, se hizo un mapa y se prometieron servicios, que como era de esperarse, jamás llegaron.
Es un barrio chico (prácticamente de una manzana), en el cual hay alrededor de 90 viviendas (habitadas por familias que están instaladas hace ya un buen tiempo, debido a que no hay más espacio para nuevas casas) cada una con docenas de hijos, madres solteras y familias jóvenes que luchan todos los días y superan las mil promesas que todavía no se cumplen.
El barrio cuenta con dos tipos de viviendas separadas en sectores bien diferenciados: las que dan a las cuatro calles, por un lado, son de material con terrenos amplios y definidos; mientras que las viviendas que se encuentran en el corazón de la manzana, son casillas de madera y deshechos.
LA HOYA, presa de la pobreza, y víctima de la indiferencia sigue en pie, esperando, peleando, latiendo...

Foto tomada en la Construcción Masiva de Un Techo para mi País del 22, 23, 24 y 25 de Mayo.

jueves 21 de mayo de 2009

.

martes 19 de mayo de 2009

Come el alma, cada vez que llega el carnaval...

.

domingo 17 de mayo de 2009

Adiós a un GRANDE


"Si la vida fuera otra
y la muerte llegase
entonces, te amaría
hoy, mañana...
por siempre...
todavía."
.

Foto de Eduardo Longoni.
.
Con el nudo que deja la partida... de un grande, del arte, de la vida; se secan las angustias, al saber que sus letras jamán van a morir.
.

sábado 16 de mayo de 2009

Otra de Sam.

jueves 14 de mayo de 2009

El Comandante.

.

viernes 8 de mayo de 2009

Una guitarra.

viernes 3 de abril de 2009

Un poco más de Anita.


sábado 28 de marzo de 2009

sábado 21 de marzo de 2009

Anita.

jueves 19 de marzo de 2009

Sofía

lunes 2 de marzo de 2009

Emma.

video

sábado 28 de febrero de 2009

Mateo.

jueves 26 de febrero de 2009

Para Papá.

martes 24 de febrero de 2009

Gerónimo.

lunes 23 de febrero de 2009

Eloy.

jueves 19 de febrero de 2009

Autorretrato

video

miércoles 11 de febrero de 2009

Mi sobrino.

domingo 8 de febrero de 2009

Vox Populi

sábado 7 de febrero de 2009

Marina.

miércoles 28 de enero de 2009

Matiauda.

Juan.


martes 27 de enero de 2009

Mis viejos.

lunes 26 de enero de 2009

Frío.


domingo 25 de enero de 2009

Hola Belen.

La culpa me atosiga con cada pensamiento. Cobarde, eso es todo lo que fui. Quedé callada, en silencio, no admití que el mundo giró distinto a causa de mi suerte. ¡Maldita la suerte!, y yo que no hice caso al destino. Mordí con fuerza mis dientes, todo el cuerpo transpiró y creí temblar levemente, como a escondidas. No pasó. Ahora siento mil dedos, como puñales señalándome. Si me quedo, si me voy. Venganza de haber creído que al curso de las cosas podía ponerles sello y admirar otro horizonte, cruel jugada me pasó la noche. Olvidé que todo estaba escrito, merezco la tortura de una conciencia inútil… tan inútil como esta electricidad hasta en las extremidades de mis huesos, esta sangre helada que no deja de correr y esta mano fuerte que rodea mi cuello apretándolo amenazante, triunfante de mis desdichas. Ya nada puedo, otra vez no hay Dios en la tribuna de mis sueños.



“Me atreveré a todo lo que pueda hacer un hombre. Quien se atreva a más es insensato.” - William Shakespeare.
(solía pensar que encontrar frases como estas, eran casualidades de la vida, ahora, debo obligarme a creerlas, tal vez son los mensajes que van anticipando mis pecados).

sábado 24 de enero de 2009

Autorretrato


15 años.


martes 20 de enero de 2009

Sam.


domingo 18 de enero de 2009

Música de paso.



Tímida inocencia.


El brillo de tus ojos.

miércoles 10 de diciembre de 2008

Recuerdos

.
Líneas de un cajón.

18/01/06
.
"Y si alguna vez te dije que eras lo más importante que tengo, no te mentí, era todo cierto. Y si hoy te vuelvo a repetir Gracias por el cielo que me regalas y Perdón por la primavera que no te puedo dar, no está de más, creo que nunca voy a terminar. No puedo ocultarte nada, es como vendarme los ojos a mí misma. No puedo hacerte sufrir más, es como morir y no poder dejar de respirar".


30/01/06
.
CREO
Creo que es imposible detener el tiempo en tu mirada, creo que no quiero esperar a tu llegada, creo que olvidé decirte que me pasa. Creo que el día está intranquilo, creo que mi corazón no duerme, creo que la canción me está matando. Creo que no me abrazaste lo suficientemente fuerte, creo que mis besos fueron pocos, creo que los días son muy cortos. Creo que escucho a las almas quebrarse, creo que hay gritos en la habitación, creo que mi pena se hizo vida. Creo que estoy un poco inquieta, creo que voy a terminar llorando, creo que también estás pensando en mí. Creo que no sé decir adiós, creo que tu estrategia funcionó, creo que estamos extrañándonos.


31/01/06
.
Existen momentos en la vida en los cuales el miedo se apodera de nuestro cuerpo y no nos deja respirar, a veces también, olvidamos diferenciar el bien y el mal y sin siquiera darnos cuenta cruzamos como ciegos la línea de la cordura para dejarla atrás. Es verdad. El miedo nos vuelve tontos e incapaces, lo sé, no siempre sé qué es lo que tengo que hacer, me pierdo, no puedo pensar, y sí, es verdad, la vida se trata de eso, de vivir, de no dejar de lado nuestras metas y sueños, y arriesgarnos. Todo trae consigo dolor, la vida es dolor, pero debo caminar sin miedo, mi problema no es que no me juego, mi problema es que no pienso en la pena, y cuando llega no sé conocerla, ya no puedo frenar, mi problema es que no sé detenerme, que una vez que puse primera no puedo dar marcha atrás ni hacer como si nada pasa. La gente suele decirme que ése es mi gran error, que no creo en mortalidad, que desespero mientras juego. Sí, puede que tengan razón, la verdad es que no sé. Es como escribir en vano, como quemar mis palabras en las leñas, es como una muerte lenta...


01/02/06
.
A veces lo secreto es lo más lindo, lo que uno lleva adentro. Quizás sea porque nos conforma la idea de que sea sólo nuestro y de nadie más, que no haga falta divulgarlo para saber reír y ser feliz. A veces también nos hace bien confiar en que podemos escapar un poco de todo eso que nos rodea y sentir que vivimos sólo para nosotros, que no necesitamos nada más, que somos dueños de un secreto que nos alimenta el alma y que nadie nunca será capaz de destruirlo. Quizás porque nos llena de adrenalina saber que estamos haciendo algo oculto, o quizás porque estamos disfrutando de nuestra felicidad, sin pedir permiso ni preguntar. Puede que, a veces, yo, me sienta así. Me sienta libre. Libre de pensar y hacer lo que quiero sin tener que escuchar a los demás. Libre de acusaciones. Libre de quejas. Libre de explicaciones. Libre de culpa. Libre de dolores de cabeza. Libre de vergüenza. Y libre para decidir y elegir lo que quiero para ser feliz. Sí es verdad, puede que sea porque siempre pongo primero a los demás, porque dependo mucho de las personas que quiero y porque prefiero que ellas rían antes de disfrutar. Pero siempre dije que todo tiene su tiempo, hoy el día amanece y con él el sol, las flores y las pompas de jabón. Hoy todo trae consigo un aire a primavera, y aunque todavía lo piense, soy feliz.


02/03/06
.
Aunque la piel extrañe rozarte, aunque el sueño te encuentre dormido, ya no te queda consuelo, no vas a poder dejar de llorarle, y con miedo te vas a quedar pensando, pensando que ya no hay nada que opaque tus penas, que ya no sos vos, que te falta, que te olvidaste de acercarte, y que ya es tarde, que te sentís miserable. Y no importa lo que pase, no importa si ese otro está buscándote, sí al menos supo perdonarte, si donde vaya va a llevarte, si con su boca no podrá nombrarte, porque se acabó, porque ahora te toca a vos, porque se te escapó y no volvió, y no importa, no importa porque desde hoy no habrá más que dolor, porque conocerás todo, sentirás exactamente todo y porque ya no será el intento lo último en tu cielo. Y no importa que el viento te traiga sus besos, y sus noches encarnen tu ausencia, que sus ojos pierdan la risa y tus manos ignoren los huesos, que no exista nadie más que vos no importa, y no importa porque igual ves su reflejo, porque el agua la dibuja mientras cae, porque las rosas te recuerdan a su aroma, y los rayos del sol no te alcanzan, porque su luz era más fuerte, porque sólo “ella (o él)” sabía llenarte, completarte, amarte. Porque las calles guardan las horas, y los secretos que alguna vez fueron nuestros…


03/03/06
.
(…)
Cuando los días te golpean fuerte y no le importan tus sonrisas. Cuando la puerta se te cierra y la cuerda aprieta hasta sentir cortarte, ahogarte. Cuando la herida no cicatriza y la vida te parece vacía. Cuando las voces te parten la cabeza y las palabras te asfixian hasta matarte. Cuando ya no eres nadie y no quieres ser, el sueño de acabarte se hace realidad en tu carne, y no vas a ocultarte. Pero dejar de ser cuerdo a veces es bueno, y cuando atravesamos los límites algo nos vuelve, ese algo que nos abre la mente. Y ya no hay nada que nos borre la sangre, porque te fuiste, y aunque volviste, ya no hay anestesia para el recuerdo. Porque no volverás a ser feliz y no lo entienden. Y en las estrellas ya no habrá deseo, porque ahora lloran, porque conocen la desdicha que hay detrás de tu risa. Y no quieren concederme lo que pido, porque ahora les cela que seas mío. Y yo no me he movido, nunca he salido de ese sitio, ya no existen los motivos, no hay por donde ni porque. Y si después de aquel momento ya nada será nuevo, que tanto importa, si al menos tienes la certeza de que alguna vez fuiste dueño de mis sueños, que fuiste eso, todo eso.
(...)


14/03/06
.
"Cuando las almas recorren tu pena, y en tus venas no sientes la sangre. Cuando la risa no calma las lágrimas y en tus ojos no encuentras consuelo. No quieras escaparte, no quieras marcharte, las estrellas no van a esperarte, y aunque trates, no vas a poder ocultarte. Y entonces la muerte entra en tu cuerpo y se encarna en tu piel, ni el amor, quizás sólo exista la desolación. Y en soledad, llorarás como un niño pobre, sin nada para dar, sin querer mirar. Y en medio de tu ceguera mis manos te van a abrazar, porque a veces de a dos es la mitad, y el dolor, en tu corazón no es más que amor, y mis sueños no te van a bastar, pero igual no te voy a dejar, solo en la oscuridad, no existe el abandono mientras duermes, y tal vez mañana, desde algún lugar, el sol te ilumine una vez más"...


18/03/06
.
Tal vez me pregunto por qué siempre soñamos con todo y nunca luchamos por conservarlo. Yo quería seguir con esto, ¿y vos?, ¿acaso no fue tu idea?, la música de fondo parece nunca llegar a encontrarme, y yo no pienso dejar de gritar por dentro. ¿Qué?, ¿que no vale la pena?, ¿que ya no sirve?, ¿y entonces?, ¿para que hicimos todo lo que hicimos?, si realmente no tendría sentido, si mi risa fue en vano y mis lágrimas se escaparon al olvido, y hoy ya no queda nada, nada de lo que alguna vez creamos, nada de lo que alguna vez amamos, y que quizás, en alguna parte de nuestro ser, seguimos esperando. No te escucho, ¿qué decís?, ¿que te mentí?, tal vez sí, vos también a mí, ¿ah no?, ¿y entonces?, ¿por qué será que estoy temblando?, no ya no, no vas a estar ahí para mí, y no te importa, el día en que me lo prometiste ya no significa nada, nada para vos, nada para mí, puede que sea mejor así. No, ¿por qué lloras?, no hay motivo para llorar, ¿que te hago falta?, pero dale, secá esas lágrimas de cocodrilo y empezá a brillar, no fue el destino, fue lo que quisimos, nosotros elegimos. Bueno, está bien, te escucho, ¿qué por qué entonces me tartamudea la voz y los ojos se me llenan de río?, es que no sé, creo que me equivoqué, y vos también, ¿será porque nunca fuimos lo que imaginamos?, ¿será que lo único que quiere decirnos es que no valemos tanto como creímos?, ¿o es tan sólo que solíamos escondernos detrás del tiempo, bajo las máscaras de la incompetencia, sin nada para dar, sin nada que aceptar?, quizás es eso lo que no sé, si fue por impulso o por amor. ¿Por amor?, ¿eso es lo que decís vos?, ¿y yo?, ¿no será tu capricho de estar conmigo?, ¿mi miedo a tu indiferencia, a la simple idea del vacío de tus caricias?, es que mi vida no sería vida sin tu sonrisa, y mi alma no sería alma sin el brillo de tus ojos, sin tus manos, sin tu piel a mi costado. ¿Qué?, ¿Que se hizo tarde?, ¿Que ya es de noche?, ¿y acaso importa?, si no hay estrellas, si ni la luna se atreve a mirarte, si ni quiere pensar en abrigarme, tal vez podríamos, quizás, de alguna manera, si lo intentamos, si nos esforzamos, ¿qué?, ¿que te estoy matando?, está bien, es hora de aceptarlo, la voz se me está apagando, no entiendo que está pasando, la sangre ya corre por el piso, mi vida no tiene sentido, tal vez esto que pienso es sólo efecto de la herida que no deja de latir, creo que estamos perdiendo el conocimiento, no sé si es tu mal de estar cerca de mío, o mi mal de permitirlo…


06/04/06
.
Y al buscarte en otras pieles, yo no podía encontrarte, al querer desesperadamente ver tu rostro, yo no podía dejar de abrazarte, con mis manos, con mis besos, con mis pobres palabras, yo tan sólo buscaba amarte, amarte con las alas, con esas cosas doradas que cociste a mi alma. Y en silencio me siento y espero, pero entonces llega tu voz a mis entrañas, y pienso, y te cuento, que no se nos pierda el tiempo, vayámonos lejos, escapémonos a un lugar desierto, donde duerman las estrellas e impere el sol, dónde sólo exista el vos y el yo...


22/04/06
.
Y bajo la lluvia me siento a recordar, todas esas tardes que te dibujaba entre mis manos, esas tardes en las que te encontraba lejos de mi vista, en mi alma. Y mientras tanto las estrellas van cayendo de mis ojos, porque el uno y el otro ya no son dos, y porque ahora todo es color nuevo, vuelve a ser normal, ya no tiene magia ni piedad. Y aunque viaje, y aunque me aleje, ya no será tan igual, ahora llevo a mis espaldas el peso de ser yo, ahora el viento sopla fuerte y me despeina el corazón. Y pensar que cuando el dolor se hacía parte yo encontraba la calma y el consuelo en esas fotos que solía sacarte, que a veces era tan lindo escapar, y llegar hasta allá, y encontrarte con toda la belleza que guardas; pensar que lo único que me hacía bien era saber que te iba a volver a ver, y a sentir con ese aire tan desafiante, para sentarme a esperar las horas en tus plazas bajo el sol, y poder escucharte en alguna canción. Pensar que a veces sólo existían los días de tu amor, y que la lluvia caía sin dolor, que te mojaba la cara y me miraba tierna y yo la admiraba por la ventana, o desde el balcón de tus entrañas, y cada mañana despertarme con tu sonrisa viva, y que al caminar me sienta libre, que ya nadie esté mirando, ni esperando, ni encontrando. Era un hogar más, era un refugio para el alma en pena, era una tarde sin pobreza, eran los sueños de mi voz, por eso me gustaba, porque yo me quedaba inmóvil, ahí, donde no era nadie, no era yo. Y ahora voy con la cabeza gacha, no puedo siquiera mirarte, y lo único que me sale es contar los instantes, esos momentos que se hacen eternos, esos que faltan para volver a sentirte como antes, y poder cantarte, como Gardel, que cuando yo te vuelva a ver, no habrá pena, ni olvido…


25/04/06


Y todo lo que venía construyendo en estos días, se derrumbó en apenas unos instantes, una simple noticia me hizo quebrar las risas con las manos, y unas palabras fuertes me llenaron los ojos de llanto, ya sé, me equivoqué, otra vez, y entre tanto, te lastimé. Las nubes se fueron avecinando y el frío chocó contra mi cama cuando una imagen borrosa me rogaba a gritos un poco de tiempo para reaccionar, y entonces tu voz llegó a mis oídos y no iba a poder hablarte, no tenía que decirte, no sabía como sentirte. Me dejaste helada, me llenaste de ganas de acorralarme, me tapaste con colores de sueños y lágrimas de acero, me dejaste en silencio y sola, muy sola, como un alma en pena que no encuentra la esencia de tu presencia. Y caminando por la calle desierta y oscura para hallarte y me digas que olvidaste todo aquello que solías darme, para que me expliques una y otra vez algo que no quiero entender, y para que te tapes los ojos y no quieras ver, que la vida te golpea, que ahora sólo quedan los recuerdos y ya no puedes hacer nada, sólo levantar la mirada, y seguir, y vivir. No quieras abandonarlo todo, no creas que no hay mal que por bien no venga, no sientas que los accidentes siempre duelen, no dejes vencerte, no cierres las puertas de tu alma ni me hagas llorar por algo que vale la pena odiar, no me ignores, no me pidas perdón, ahora sólo acompañame, y demostrame que todavía queda eso en vos, que vas a dejar todo y caminar, sin mirar atrás. Y justo ahí llegan tus mensajes, justo ahí se escriben tus palabras, justo ahí a mi me dolía, justo ahí decidiste golpearme, está bien, no te culpo, yo también hubiese buscado tu parte débil, también me hubiese ingeniado para ganarte, pero parece que ahora cuando duele es porque preferís ser víctima antes que heroína, y vos te quedas callada y pensando, que tal vez te equivocaste, que otra vez no supiste inmovilizarte, que actuaste por inercia y sin pensarlo, que ahora todo se está derrumbando, y que, como siempre, estás llorando.

01/06/06

Cuando los días se tornan confusos, y el tiempo aprieta las gargantas al viento, yo te busco y acaso todavía no quiero encontrarte, yo no entiendo y acaso los minutos se perdieron, en aquellos besos que nunca existieron, en aquellos cuentos en los que nunca creyeron. Y no importa con qué fuerza ataques mañana, yo sólo espero respirar un momento, que la duda no se coma mis sesos, que la angustia no se lleve mis sueños, que el tiempo no te arranque sin consuelo, y que otra vez quede mi alma tirada, como si fueses un hacha cortando los pedazos, los pedazos que derramaron tu ausencia y mi rechazo…

.

domingo 2 de noviembre de 2008

Pensé que todo estaba bien, y de repente un charco de lágrimas rebosó mis ojos. Todavía no sé que estoy haciendo, y me rasguña la piel leerte en cualquier lado, pensar que ayer lo fuimos todo, y que hoy me siento a burlar las noches, esas que una vez fueron “noches demasiado hermosas, para un ciego como vos”. Tan anestesiada está mi alma, que me cuesta creer que no te quiero, pero te odio. Te odio, te odio, te odio…
.

lunes 18 de agosto de 2008

El Cholo.

Sueño tras sueño, tras más sueños, y mil cosas que no entiendo. Sólo sé que yo no quería desprenderme de vos, que no quería imaginar un mundo separada de tus caricias. Que ese momento era eterno, que todo lo que estaba alrededor era perfecto, por más siniestro que parecía antes de verte. Volviste, para que pueda decirte todo lo que me faltó aquel día. Te confesé así al oído que sos la persona más grande e increíble que jamás haya conocido, esos susurros que se llevó el viento, esas cosas imposibles que nos faltaron compartir... Te dejé un recuerdo, vos me dejaste todo lo que sos para el resto de la vida. ¿Cuántos años hicieron falta para poder decirte “nos vemos” sin que la culpa y el miedo congelaran mi voz?. Todo estaba en su lugar. Todo cobraba movimiento. Todo sonreía al descubrirte parpadear. Todo volvía las promesas que quedaron en el tiempo, realidad. Y yo no podía dejar de besarte y abrazarte, sin sentir ese calor que siempre abrigó mis inviernos con pan, azúcar y manteca...





Foto: Ricardo Emilio Bianco

sábado 16 de agosto de 2008

Es difícil escribir cuando no hay nada por decir, o cuando hay tanto, y tantas ganas de olvidarlo, que todo se confunde... ¿Nunca se levantaron con ganas de sentir el sol en el rostro, se abrigaron un poco, prepararon un mate, y salieron a mirarlo?. En realidad no, no salieron. Algo los detuvo en el camino y se echaron sobre el sofá para espiar el día entre las cortinas que cuelgan de las ventanas. En realidad tampoco importa si era mate, si hacía frío o calor, o si era el sol... ¿Acaso nunca les pasó?. Y después de ordenar mil veces las mismas cosas, de correr de acá para allá, llegó la noche, y la música que les golpea el corazón los despertó. ¿Cómo pasaron tantas vueltas de reloj sin siquiera detenerse un sólo minuto a pensar en lo demás?, en lo que hacen, lo que sienten, lo que sucede, lo que fluye alrededor..

Hoy, como todas las noches, se me hizo tarde (porque no importa a qué hora me acueste, tardaré unas tres más en callarme)

miércoles 2 de julio de 2008

Sé que después de estos días, se calma la tormenta, pero no puedo acelerar el tiempo, ni manipular el curso de las cosas… Últimamente, lo único que hago, es sorprenderme pensando en vos a cualquier hora y revolviendo excusas para justificarme, ¿y acaso no era yo quién estaba tan segura de no confundir el querer con el amor?... Ya pasa, estoy segura… Pero mientras tanto la cabeza me carbura a mil horas, y me asfixia que suene el teléfono y no seas vos.

Estas lágrimas no tienen dónde ir, pero jamás van a quedarse.
Y esta sed de refugio te busca en cualquier parte, pero es difícil controlarse cuando todo se ve más grande…

PRIMERO DE JULIO

El agua me llega hasta el cuello, y sigue creciendo, pero lo peor de todo es que así como el agua avanza, el tiempo también me amenaza. ¿Cuántas veces más voy a jurarme que voy a cambiar, hasta que sea realidad?. Ya sé que los canso, pero yo también me canso. ¿Qué mierda tiene la gente en la cabeza?, y ¿qué mierda necesito yo para de una vez por todas darme vuelta?. Odio los dolores de cabeza como estos, odio los nudos en la garganta que no se desatan, odio los gritos que solo se callan, odio las lágrimas que sin permiso se escapan, odio la contradicción que nunca me falta y odio como nada los días en que lamento haber crecido así. ¿Para qué esta estúpida manía de privilegiar los sentimientos?, ¿para qué esta estúpida culpa y este estúpido miedo que me acompañan?, ¿para qué esta estúpida dependencia y esta estúpida creencia que me hace poner las mil mejillas que no tengo?, y ¿para qué puta seguir aferrándome con fuerzas a esta alma y a estos sueños?.
La verdad es que yo a la esperanza, ya quiero perderla…

domingo 22 de junio de 2008



...YOU CAN'T PUT YOUR ARMS AROUND A MEMORY...

sábado 24 de mayo de 2008

Tenía la oportunidad de comenzar de cero una vez más... y la arruiné.
Máldita sea mi suerte y máldito mi destino.
No perdonan, no hay forma de volver...

sábado 10 de mayo de 2008

09/05/08

Pensar que todos los viernes me entraba a bañar para que me pasen a buscar; mitad de la noche y ya nos encontrábamos riendo en algún bar. Pensar también, que las veces que él no podía, yo me limitaba a enojarme y a marcar otros números, o esconderme bajo mi cama a dormir. Pensar que deseaba con ansias que todo termine, que llegue el día en que desaparezca mi rutina, y florezcan mis sueños. Pensar que llegué acá y cambió todo, quizás, fue solo el echo de abrir los ojos en otra velocidad y con mirada nueva. O tal vez no. En realidad, me cuesta creer que esa sea la respuesta. Porque hoy la noche se tiñe como esos recuerdos. Hoy, no es la ciudad grande que me devora con esa soledad tentadora y extraña. Hoy soy yo de nuevo. Hoy es Viernes, el reloj marca las doce y media y yo estoy sentada mirando Los Simpsons, sin siquiera emitir mueca de gracia. Hoy no sé a quien llamar, no sé cuántas personas más van a encontrar en su caja de razones que estoy lejos, que tuvieron un día pesado, que ya hicieron planes, que no pueden prestarme un pedazo al menos por un rato. Hoy otra vez estoy llorando, y otra vez todo me parece inmensamente grande para mi cuerpo increíblemente pequeño. El sofá, el living, el departamento, la calle, el barrio, la ciudad, la provincia, el país, el continente, el planeta, el universo… Todo es exageradamente monstruoso. Las paredes comienzan a estirarse, los almohadones se agrandan, las sillas se alargan, la televisión se aleja, y yo sigo sentada acá, diminuta. ¿Qué soy en medio de todo esto?, ¿qué hago?. Nada, sólo miro. Miro aterrada a mí alrededor, no veo a nadie. Mis costados están completamente vacíos y hay una distancia enorme que me separa del resto de las cosas. Como siempre, se me es imposible reaccionar, así que junto todas mis fuerzas para moverme sin hacer ruido y sin equivocarme, tomando todas las precauciones necesarias, como si tuviera miedo de perderme yo también en ese mundo que me amenaza. “Mové el dedo”, le digo una y otra vez a mi cabeza. Quietud. “Mové el dedo”, y no me hace caso alguno. “Mové el dedo”, repito, y noto un insignificante cambio en las partículas que lo componen. Sigo así, esforzándome y dejando mis alientos en cada nueva orden que doy. Mientras tanto, las lágrimas parecieran ajenas a mi vida; porque ellas sí caen sin descaro a toda marcha. Ellas sí tienen movilidad, se sueltan, recorren mis mejillas, rozan el aire y tocan mi ropa, cuando todo lo demás parece estar en pausa, congelado. ¡Lo logré!, me acabo de parar. Ahora comienzo a temblar mientras camino, porque el piso es cada vez más infinito en el pasillo, y no quiero tropezarme, ni amagar. Llegué a mi cuarto, llegué y me paro a observarlo. Está todo en su lugar, y entonces me recuerdo a mí misma dos horas atrás limpiando todo el departamento para esperarlos. Desvío la vista a la derecha, y mi reflejo me está mirando desde el espejo. Me recorro de arriba abajo; tengo una remera negra escote en V, medias negras finas a rayas blancas, un short beige y mis zapatillas viejas de lona que ahora parecen grises. En mi cuello, cuelga un collar con un corazón rojizo que combina con mis labios. Mis pestañas están más arqueadas y oscuras que de lo normal, y tengo rubor en los cachetes. Es una lástima que el delineador haya recorrido todo mi rostro a causa del llanto. No importa, de todas formas voy a acostarme a dormir. Estoy a punto de apagar la luz, cuando mi reflejo grita con todas sus fuerzas, me pide que me detenga, que no vaya directo a las sábanas, que haga aunque sea un gesto sin importancia para mí antes de cerrar los ojos. No sé porqué pero le hago caso, tomo aire, y voy hasta la cocina. Abro la lacena, y lo más rápido y fácil que encuentro de hacer, es un sobre de sopa instantánea de vegetales, caliento agua, vierto el polvo, lo revuelvo. Saco de la heladera queso cremoso, lo corto en tres, y lo tiro dentro de la taza. Me la llevo conmigo a la mesita de luz. Bajo mis peluches al suelo, abro apenas la ventana, y me acurruco entre colchas. Tomo lentamente mi sopa sin mirar a ningún lado. Termino, la apoyo nuevamente sobre mi mesita de luz. Con mi mano izquierda me seco las lágrimas, y la derecha se va en dirección al velador, lo apago, me quedo acostada en la oscuridad, respiro. Todo comienza a pesarme en los ojos: los recuerdos, las ganas de abrazarte, de dejar de estar tan sola, de que suene mi teléfono, de que alguien toque el timbre inesperadamente, de escuchar ruidos de gente haciendo lo que sea cerca de mí, de que ese momento no sea acá y ahora, jamás. Te pusiste en mi contra, Buenos Aires, ¿qué pasó?. Así es el amor, dicen. Todo es de rosa hasta que te toca sufrir. Inevitable. El sueño se apoderó de mi inconsciente. Ahora estoy durmiendo. Veo con los párpados bien cerrados a las personas que extraño, siento el olor del miedo, me veo a mí misma llorando por mi familia. Pesadillas, unas tras otras. Decisiones, malas decisiones. Finalmente, me despierto, agitada. Tardo unos cinco minutos en darme cuenta que las voces se callaron, que ya no hay jueces ni tormentos por mis errores, que no están las imágenes que no puedo tener frente a mis manos, y que desaparecieron los temores que escondo en lo más profundo de mí. Bostezo, me sobresalto. No quiero volver a cerrar los ojos, así que estiro con dificultad la persiana para que me pegue el sol la cara y me encandile con su luz. Me tranquilizo. El día comienza a anesteciarme. Buenos aires es de nuevo Buenos Aires. He vuelto.-

martes 8 de abril de 2008

Personas, más personas, más personas. Yo. De repente las agujas del reloj frenan en seco. Nadie alrededor emite un solo movimiento: no están más. La película que estaba mirando ya no tiene sonido alguno. Los planetas flotan, la tierra no sabe girar. Entonces, me descubro a mí misma, con vos. Me descubro como dirían "con las manos en la masa", proyectando en mi mente imagenes de los dos. Cosas que quizás jamás van a pasar. Cosas que no se piensan cuando ni siquiera se conocen. Mis piernas acariciando las tuyas. Tu sonrisa enamorando mis ojos. Mi boca mordiendo tus labios. Tus manos buscando mi cintura y perdiéndose en mi cuerpo. Otra vez encontré una excusa para detener el curso de las cosas antes de tener que reconocer nuevamente que si miro a mi alrededor, estoy sola. Aún así, me pregunto si algún día llegarán a existir nuestras fotografías...

lunes 7 de abril de 2008

Tránsito. Gente que no para de quejarse, sémaforos siempre en rojo. Autos, colectivos, bicicletas, motos, taxis, camionetas. Tránsito. Sirenas a lo lejos. Cuadras interminables. Automóviles que se esfuerzan por maniobrar entre los demás para dejar camino libre a las ambulancias que van a toda velocidad. Policías. Tránsito de nuevo. Sirenas ahora cerca, zumbando en el oído de cada uno de nosotros, los que estábamos mirando el reloj y quejándonos. Es como si la culpa recorriera nuestro cuerpo, desde la cabeza a la punta de los pies. Es como si esa imagen en medio de la calle nos pusiera la piel de gallina de una sola vez. "La piña nuestra de cada día", leí, "ARGENTINA: Más de 7.000 muertos por año en accidentes de tránsito". Alcohol, sueño, excesos de velocidad, falta de educación vial, torpeza, distracción. Corazones que no vuelven, corazones que se quedan estancados en la desolación de lo que jamás se podrán explicar. Tampoco los ajenos, como yo, que lloré la injusticia del dolor y la pérdida de un desconocido. Lloré el destino. Lloré la muerte. ¿Y acaso eso devolvió el sol a los hijos?, ¿a las esposas?, ¿a los padres?, ¿a los amigos?, ¿a los novios?, ¿a los amantes?, ¿a la memoria?...

No, supongo que ellos todavía no pueden ver el sol.

miércoles 26 de marzo de 2008

- D E S C A R T A B L E -

.

Ahí estaba yo cuando no tenías a nadie.
Ahora otra vez elegiste las faldas cortas, la escaza actividad de pensamiento, la provocadora mirada de alguien que no sabe negarse.
Capáz es soberbia, capáz egocentrismo, capáz resentimiento, capáz hasta las ganas de gritarte "te lo dije", o simplemente la injustia de sentir que ser más siempre significa valer menos.
Me hubiese gustado tal vez, que tu alma sea caballera en dejarme libertad, en describirme cada una de las opciones y no ocultarme nada. Pero ya no existen los románticos, cómo esperar que un sapo por un beso se convierta en un príncipe de color.
Sin embargo, no te culpo -no lo creas-, no aprendo todavía a distinguir la sinceridad de tus ojos, de la mentira y el deseo de solo querer pasar el tiempo. Como elegís -de alguna manera u otra-, también elegí yo.
Elegí creer en tu palabra. Claro está, es una exageración ahora pensar que ni siquiera existió en vos la intención de hacerla realidad, porque es más fácil atacar mi susceptibilidad y encontrar excusas inciertas, que reconocer la pobreza de tus aspiraciones, y la estupidez de las desiciones que tomaste.
Ahora no te queda más que lo que buscaste queriendo y sin querer, ahora sé que fue arder por nada, que no hubo razón de ser, que no voy a poder volver a mirarte como ayer.


Cobarde: No me lamento. Más allá de la bronca, la impotencia y el dolor incontrolable, jamás voy a ser la del sí fácil y el sexo a cualquier hora,
aún si así preferís no fijarte en mí.



.





Tengo una pluma en la oreja. La encontré mientras lloraba caminando regreso a casa. Habrá pertenecido tal vez a una paloma que volaba alto en libertad, sin miedo alguno de caer; recelosa, desconfiada, o al revés. Como fuere, sentí el impulso de agacharme y recojerla con mi mano derecha, helada de tanto dolor. Creo que fue porque ella me sacó de la soledad de aquel que se siente vacío y desdichado, y porque su roce con mi piel me consuela, recordándome que no soy la única que pierde pedazos de su ser en cada rincón de la ciudad...
.
23/03/08 - 03:59 (am)
.

lunes 10 de marzo de 2008

"Gano -dijo el zorro-, por el color del trigo".

Estaba distraída entre pensamientos irrelevantes que generan tornados de incertidumbre en mí, cuando una voz en off congeló cada uno de mis recuerdos. Tal vez no había distinguido, hasta entonces, la melancolía de extrañar, y la de necesitarte…

El minuto 49 del reloj, desea con las mismas fuerzas que mi corazón, tenerte cerca; para hablarte, contarte mis secretos, que los envuelvas con el abrazo amiga-mamá que jamás te me negaste a dar y que choquen cada una de mis declaraciones con tu sonrisa cómplice.



El refugio de tus ojos Verónica, sin dudas, me hace falta.







Foto: Verónica Sanabria

domingo 9 de marzo de 2008

¿Cuántas personas perdí bajo la frase
"cuando las cosas no se dan, mejor no forzarlas"?
-Las suficientes como para no llevar la cuenta-
Está bien, no me arrepiento.

miércoles 5 de marzo de 2008

Son las 2 y media de la madrugada. La frente me estalla de fiebre. La cabeza me punza lentamente, y una voz interior me pide a gritos que destruya todo lo que sos. No puedo, imposible, sería incapáz... Y sin embargo.
La mañana se negó a prestarme un destello de sol, no quise advertirlo. Seguí caminando rápido, torpes pies que se pasaban uno al otro, mirada sin mirar en las esquinas. Freno como siempre, cruzo la calle, entro, tomo el tren. No me esfuerzo demasiado en convertir cada acción que genera mi cuerpo rutinaria. De pronto mi mano se dirige a mi boca, vomito todo el asco que venía guardando -sin querer-. Me bajo en una estación cualquiera, me limpio, tiro el pañuelo a la basura, tomo agua, vuelvo a subir. Todo a la normalidad -como hace unos 5 o 10 minutos atrás-, ningún acontecimiento ocurre -ninguno que quiebre o interrumpa el correr de lo cotidiano-. Las agujas del reloj siguen marchando, por supuesto. Pienso apretada entre la gente, que tal vez, compartimos todos el mismo destino. Me detengo, lo confirmo, no queda nadie más, recupero el aire en el fin de las escaleras. Llovizna, viento, 18 grados, poco le importa a mi piel descubierta que se resiste abrirgarse con la ropa que habita mi mochila. "Hola, ¿cómo estás?, no me saludes, mostrame antes el baño". Estamos listos, nos vamos. "El perro andaluz", la vereda en la que me senté sin problemas y el sandwich de miga que compré en el recreo, son testigos de la poca relevancia que le otorgaba a la revolución, a lo que -de una manera u otra- estaba entrando dentro de mí. Dan las 12 y media. Te reprocho los gestos -otro indicio de que algo está ocurriendo-, se repite lo de ayer. Llego, cocino, duermo, no escucho el despertador -o tal vez mi inconciente sí lo hizo y prefirió apargarlo antes que se despierten mis sentidos-. Me siento frente a la computadora -igual que con el sol, no quiero advertir lo que está por pasar-, te hablo, imagino quizás un plano tras otro -que no existen- y los vuelvo a imaginar. Algo -debió ser lo más minúsculo e insignificante que dijiste- lo cambia todo. Ya no soy yo (¿o acaso es esto lo que soy?). No te quiero en mi vida, no quiero nada de lo que alguna vez pudo impactarme. Ya no te amo (me sucede todo pero al revés). Neurótica, o esquizofrénica, no lo sé...












¿Qué voy a hacer?














http://www.youtube.com/watch?v=hZeu58twdHQ

domingo 2 de marzo de 2008



Estoy sentada en un rincón. Más bien, estoy acurrucada de dolor. Una lágrima o dos recorren el rosado de mis mejillas. La cara me arde de asco. Los ojos se me quieren cerrar a toda costa y no los dejo, no sé porqué. Es esa cosa tuya que me sube y me baja por dentro, que me hiela las venas, que me satura los latidos de una agitación severa. Y de repente, ya no tengo palabras, no sé qué decir, y se acabó. No más escalofríos, no más temblor.

Se fue, sí, creo que es eso, y ahora vuelve...